Capítulo 3:
Orígenes secretos
(Gilbert)
Estaba claro que Claire quería explicaciones.
Es normal. Después de todo la salvé de una manada de “Duras” en plena noche de
luna oscura, el momento en el que los demonios tienen más poder. Si no hubiese
llegado a tiempo, podría haber sido peor. No puedo ni imaginarme como estaría
ella si no hubiese sentido su presencia fuera de casa. Ese Jack. Grrrrrrr. Me
las pagará.
-¿Gilbert? ¡Gilbert! ¡¡GIIIIIIILBEEEEEEEERT!! – gritó
Claire.
-¿Que…Que…QUE?- joder que susto me ha dado- ¿Qué pasa?-Claire suspiró.
-Ibas a contarme la “historia” de todo esto ¿recuerdas?-
-Ah sí, sí, es verdad- respondí
avergonzado por mi despiste. Respiré hondo y comencé:
-Para empezar existen varios mundos aparte de este.- en ese
momento cree una ilusión de un espacio oscuro lleno de muchos planetas
desconocidos para ella
-Hay muchos pero hoy en día conocemos estos- dije
señalando las esferas que había creado para que Claire se hiciera una idea-Este es la tierra- dije señalando al
del medio-es el único mundo donde la
magia desapareció misteriosamente hace eones, tengo entendido que fueron eones;
el caso es que los humanos olvidaron la magia y todos los seres procedentes de
otros mundos que acudían a la Tierra para disfrutar de su magia pura,
desaparecieron y acabaron siendo solamente historias de cuentos de hadas para los
humanos, cuando en realidad solo han vuelto a su mundo de origen-
-Entonces, si no hay magia en la Tierra, ¿cómo es que
podemos usarla nosotros?-eres muy observadora Claire. Espera. ¿Podemos? ¿Acaso
te diste cuenta de que tú también…? Guau Claire, nunca dejas de asombrarme.
Je… veo que te diste cuenta- Ella asintió- Somos humanos pero nuestras almas no pertenecen a la tierra sino a
los otros mundos. ¿Sabes lo que es la reencarnación verdad?
-Sí, eso de que el alma es eterna y cuando la persona muere
renace cada X tiempo en otro cuerpo no necesariamente del mismo sexo que su
antecesor.-
-Exacto, pues esa leyenda es muy cierta y nosotros somos la prueba de
ello. Cada 100 años ocurren que las almas de los primeros antiguos guerreros
que dominaron el arte de los elementos se reencarnan en la Tierra en vez de en
su mundo de origen adoptando forma humana cuyo poder no despierta hasta llegada
la adolescencia. En esos momentos los que denominados “elegidos” tienen un
dominio sobre el elemento de su antecesor. De hecho mi alma pertenece al primer
guerrero de la oscuridad originario de “Umbría” el mundo oscuro- Dije
señalando el planeta negro. Claire escuchaba atentamente todo lo que decía al
mismo tiempo que terminaba sus lonchas de beicon. Sería tan fácil quitarle
una…, alargué la mano para coger una mientras repetía lo de la reencarnación
para despistarla, pero un cuchillo se clavó rápidamente en la mesa justo entre
mis dedos sin llegar a cortarme. Aquello me puso los pelos de punta. Claire me
miraba con advertencia.
-¡No toques mi comida!- me decía sujetando el
cuchillo. Aparté la mano despacio y seguí con mis explicaciones. Ya le quitaría
una más tarde.
-Bueno, pues pasa que cada 100 años aproximadamente al mismo tiempo
ocurren ciertas anomalías entre los mundos. Estos se mueven de forma extraña
acercándose unos a otros peligrosamente. Verás cada mundo tiene un elemento que
ejerce influencia en los demás mundos dependiendo de su proximidad, pero si la
distancia se altera por algo pueden ocurrir lo que se llaman paradojas: por
ejemplo, esas criaturas no deberían aparecer en este mundo, ya que son
originarias de “Umbría” el mundo oscuro donde mi alma es originaria; y el hecho
de que los elegidos nazcamos en un mundo sin magia podría considerarse una
paradoja. El caso es que esas anomalías pueden causar desastres y romper el
equilibrio de los mundos ya que si uno resulta perjudicado, todos los demás
también. Es una reacción en cadena que puede llevar a la destrucción de todos
los mundos.- Claire escuchaba con atención sin soltar el cuchillo por si
volvía a intentar robarle el beicon. Jejeje, esto no va a ser fácil.
-El caso es que cuando esas colisiones ocurren nacemos nosotros y nos
unimos para formar una Orden, en este caso “La Orden de Iskeria” ya que todos
los elegidos nos encontramos en la ciudad. Nuestra misión es restablecer el
equilibrio entre los mundos, encontrar a los responsables de las anomalías y
aniquilarlos a ellos y a todo lo que no deba existir en un mundo. Al ser los
descendientes de los primeros “guerreros de elementos” no hay otros mejor
dotados para la magia que nosotros; somos los más poderosos en cuestión de
poder que podemos alcanzar. Ellos fueron elegidos personalmente por mi
antepasado. Él viajó por muchos mundos y reunió a los guerreros más poderosos
de cada elemento para luchar en la primera guerra contra los demonios. Quiero
decir, que podemos llegar a ser más poderosos que nadie pero para ello hay que
entrenar tu cuerpo, mente y alma para alcanzar altos niveles de tu propio
poder. Y para eso estoy yo.-
¿Eh? ¿A qué te refieres? ¡EH! ¡Esa mano!-dijo Claire
al ver que volvía a intentar coger el
beicon. No podía evitarlo. Es que estaba tan rico…
-En cada era aparecen todos los elegidos en un mismo lugar, pero solo uno
conserva los recuerdos de sus antecesores, este se le denomina “maestro”. En esta era me ha tocado a mí, el elegido de
la oscuridad, ser el maestro. El maestro aparte de conocer la historia recibe
el don de controlar los demás elementos aparte del suyo a un nivel menor, lo
suficiente para que el maestro, ósea yo, los entrene y los convierta en
auténticos guerreros. Pero aparte de entrenarlos tiene que reunirlos.
-¿Ah pero hay más?- preguntó Claire.
-Claro, de hecho ahora estoy en plena misión de búsqueda de los miembros
de la orden y de exterminación de todo lo que nos amenace.-
-Una cosa que no tengo clara, es que si tú eres quien nos
debes entrenar, ¿Quién te entrenó a ti?- Que lista eres Claire.
- Me entrenaron en Umbría durante 2 años.- que
recuerdos me traían esos maravillosos años en un mundo donde solo existía la
luna y la noche. Lo hermoso que era, lo que aprendí, los amigos que hice, las
aventuras y misterios que viví, aquella persona… cuanto añoraba aquello… y
cuanta pena me daba no poder volver hasta haber encontrado a todos los
elegidos.
-¿Dos años? ¿No será cuando te fuiste a estudiar al
extranjero?-
-Bueno técnicamente fue así, lo que no dije era que el extranjero era
otro mundo, jejeje.
-Vale y esas criaturas que dices que provienen de Umbría y
me atacaron anoche ¿qué son?-
-Se les conoce como demonios. Pero entre los demonios existen 3 clases:
Los Duras: los más débiles y numerosos; los Dark villain: demonios que adoptan
formas humanas espirituales y poseen a otros seres; y los Opast: mucho más
poderosos, temibles y crueles que los anteriores, ellos ya tienen cuerpo propio
y adoptan formas humanas cuya belleza solo se compara con su poder; cuanto más
poderosos sean más bella será su apariencia.
-¿Porque Jack dijo que te había confundido con un Opast de
clase general y que significa de “clase general”?-dijo Claire
mientras devoraba otra loncha de beicon.
-No lo sé. Supongo que solo sería una excusa. Un Opast de clase general
es uno que destaca por su poder entre los demás Opast. La verdad mi poder se
asemeja a uno de esa clase. Estos pertenecen a la Aristocracia del Rey demonio,
o al menos fue lo que me contaron. Si alguna vez te encuentras con un Opast de
esa clase no luches sola, si es necesario huye.
-¿Todos los Opast son tan crueles y malvados? Alguno será
diferente, no se…
Me quedé cayado por lo que dijo
ella. En teoría los demonios son seres malévolos y crueles y no tienen piedad
por nada.
-¿Por qué me preguntas eso?-
-Porque me he dado cuenta de que de los Duras, los Dark
Villain y los Opast hablas con desdén. Pero sin embargo cuando hablas de los de
clase general he visto que se te escapa una pequeña sonrisa… ¿Acaso conociste
aun Opast de clase general?-nunca dejarás de sorprenderme
Claire. Deberías dedicarte a ser detective.
-je… me has pillado. Sí, conocí a uno de clase general diferente a los
demás. No era malvado y cruel como debería ser un demonio. De hecho me entrenó
al igual que mis otros dos maestros, pero eso es otra historia que algún día te
contaré. De todas formas no debes tener piedad con ningún demonio.
-¿Bien y cuál es el plan?-
-Primero encontrar a los demás miembros antes que los demonios, segundo
exterminar a todos los demonios que han llegado a la tierra y tercero
restablecer el equilibrio entre los mundos. Pero antes habrá que entrenarte.- dije
cogiendo la última loncha de beicon y llevármela a la boca ante la mirada
furiosa de Claire que se disponía a lanzarme el cuchillo diciendo que su comida
no se tocaba. Pero antes de que lo hiciera, hice que nos tele transportáramos a
la sala de entrenamiento.
-Muy bien Claire, es hora de entrenar-
disculpen si este capitulo ha sido muy corto. pero lo compensaré con los siguientes
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